
Según Frey, los científicos no saben bien por qué las mujeres tienden a llorar más fácilmente que los hombres, pero esto se le atribuyen varios factores. Por un lado a la hormona de la prolactina que está presente en las glándulas mamarias y permite la lactancia también se encuentra en mucha mayor cantidad en las glándulas lagrimales de las mujeres. Por otro lado, por supuesto, está el factor cultural en donde a los hombres prácticamente se les prohíbe llorar pues se observa como un acto afeminado.
Lo que sí es seguro es que las lágrimas son un arma de doble filo. En ciertos ámbitos se ven como algo bueno, es una forma de expresar nuestros sentimientos que tiende a ser liberadora. Según encuestas la mayoría de la gente que está pasando por un momento difícil acepta sentirse mejor después de haberse abandonado a una buena terapia de lágrimas.
Muchas veces se utiliza el llanto como arma de manipulación para con el sexo opuesto. Por ejemplo, cuando un tránsito para a una mujer por darse una vuelta prohibida y cuando se acerca y ésta empieza a contarle todos sus probelmas como pretexto, pero sobre todo cuando empieza a llorar es cuando el policía de plano prefiere dejarla ir. De igual manera es utiizado como chantaje en pleitos de pareja.
El otro lado de la navaja es en la cuestión laboral. No hay nada peor visto que una mujer llorando en la oficina. Si es jefa se le mira como una débil o como alguien demasiado irracional como para poder manejar situaciones difíciles. Según un artículo en The New York Times, las mujeres que son más propensas a llorar sufren mucho por esto en el ámbito laboral porque no se les permite ser explosivas como los hombres pero tampoco llorar como mujeres lo que eleva terriblemente sus frustraciones. Incluso la etiqueta implícita de muchas oficinas dice que una mujer que quiere llorar debe de salir de la oficina para no ser vista, ni siquiera ir a llorar al baño porque ahí alguien puede verte y todos comenzarían a hablar y no para bien.
Al final, como en todo, supongo que el secreto está en el balance. Ni ser tremendamente estoica ni llorar todo el día. Es lo ideal para mantener la navaja bien afilada.
Y tú ¿crees que la proclividad de las mujeres a llorar es una cualidad o un defecto?
Publicado el 25 JUN 2009 12:24
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